No quiero que estés conmigo tan solo para besarte (no digo que no lo haría) porque siempre lo he hecho, aunque no con los labios sino con mis palabras… no te quiero para abrazarte aunque con esto revitalizas mi vida.
Te quiero porque me a enamorado tu forma de ser, me gusta tu sonrisa… que en ocasiones es difícil de ver, tu risa que no siempre se escucha, es la que ensordece al silencio y calla a la música.
Te quiero para admirar tu belleza interior y tratar de perfeccionar en un dibujo la exterior. Te quiero porque eres el pincel de mi lienzo y el sol de mi noche que subyuga a la tristeza en un rayo de luz y asedia a la alegría en un suspiro. Te quiero para que me ayudes a describir la vida en un poema, a entender por qué la mujeres juzgan la belleza de un hombre por la apariencia (creo que tu no eres de esas, ojala así fuera).
Te quiero para poder dejar de escribirte poesía cada noche, así tendré tiempo para idear planes para que nunca me abandones (si llego a tenerte).
Te quiero a mi lado aunque es inefable este deseo.
Quiero tenerte conmigo para poder tomarnos fotos en un día y así ver metódicamente cada fotografía y poder averiguar que es lo que me enamora (exteriormente) y mantiene inerte a la melancolía. Pero la mejor fotografía que tenga de ti, será la refleje el momento en el que me digas “SÍ”, porque será la guillotina de la búsqueda del amor y será la génesis de relatos oníricos entre los dos.
Quiero tenerte para que me enseñes mas de lo que se,cómo dibujar notas en mi piel… crear una cadena con tu cabello y quedarnos enredados en ella; quiero que me muestres el arte de tus ojos y cómo dibujar tu nariz respirando por mis hombros.
Tu darías fin a mi tiritar de cada noche, serias el elixir de mi reproche, harías nimia la soledad y el asequible el poderte besar.
Quiero tenerte para saber si en verdad necesito al amor o solo es capricho mío, para entender por qué pienso que lo necesito.