martes, diciembre 01, 2020

19 DÍAS DE NOVIEMBRE

La noche cae…
lágrimas y risas
de lejos vienen de visita
uno recuerda el ayer.


La ausencia empieza de nuevo
terminando el día quizá lleguen la lagrimas
por los trémulos recuerdos
que causa el retorno de sus animas.


El frío de noviembre cala,
trae recuerdos cuando tu palma tocaba
los besos no dados, se van
pero regresan en forma de frío por la madrugada.


Poesía, paliativo de los dolores de la vida
en ausencias que se vuelven despedida
poesía a veces canalla
me dueles la vida, pero no te vayas.


El amor a veces parece insípido
pues parece creación de una mente débil
crear una fuerza que no ha visto
esa idea aparece cuando la mente realmente esta febril 
acaso el amor de la vida no es lo que diario sentimos.


Me la paso pensando
¿Qué hubiera pasado si hubiera acertado?
Sentado; mis pensamientos no se asientan
asiento que tu eres mi mejor pasado.


Noche bohemia
vamos a donde casi no se va
cervezas, amo esa realidad
no se vayan, amigos, poesía, recuerdos,
amor, seamos recuerdo, así será.


Te recordé por todo el día
haciendo limpieza de mi utopía
en mi mente es tu sonrisa
la que más me limpia la vida.


Verso desubicado del mundo
la orientación no cuadra en nada
¿Se escribe el ultimo verso?
¿Cuándo será la última mañana?


¿Será el silencio lo mas adecuado?
No causar ruido, estar callado
convertirme en la mejor alba
después, terminar siendo el mejor ocaso.


El día parecía adverso
hasta que llego el conocimiento
un pequeño escrito escondido
cambio el camino por completo.


Donde reímos, donde lloramos
es ahí donde nos dejamos algo de nosotros
ahí nos dejamos, nos olvidamos
ahí dejamos nuestra eternidad para los otros. 


Es tu sonrisa motivo de pensarte
en tus ojos anhelo reflejarme
aun sin verte he de soñarte
mi indómita mente es por tu imagen
.

Un minuto basta
para ser eternidad, soledad
tomar, reír, bailar…
así es la muerte, el poema que nadie acabara.


Cuando enmudezcan mis manos
y ya no puedan hablarles de amor
cuando ya no escriban poesía
empieza otra vida y acaba el dolor.


Cuesta tanta ausencia un poco de paz
evitar que la mente muera
y que nuestra luz no se apague
tanto cuesta no morir, dentro de nuestra ausencia.


Hoy me conviertes en el silencio
que mañana querrás que sea ruido,
opera en función anhelando terminar
pero cuando mi telón este abajo
otra función ya no empezara. 


Siete vidas no son suficientes
si te llego a perder en una
te busco en las otras para verte,
y en cada una seria la misma dicha
de volver a conocerte.


Hemos llegado hasta aquí, este día,
la muerte llegara después
solo llegaron risas y tequila
qué más pediría, bailar y una poesía 
y en todo eso sentí lo que no quería sentir...

La vida.