Y, (¡TE AMO!) cuando no hablo contigo por las noches, me invade la melancolía.
Que tu voz no se diriga a mi cuerpo, es
triste…
es caer en un abismo
me amarra las alas el silencio.
La noche es feliz viéndote descansar,
mientras yo,
bajo la luz de un foco
imaginando tus besos
a tus labios articulando palabras,
mientras yo, ¡CON LA MELANCOLÍA!
queriendo llorar sin lágrimas.
Mi mirada busca a la tuya en el techo,
pero, la luz lastima,
mientras esta efímera soledad me subyuga,
mientras, la melancolía cava mi tumba.
Y, ¿ahora qué hago?
Únicamente dormir
abrazarte en la obscuridad de mis ojos
besarte con el silencio de tu cuarto,
mientras este famélico corazón espera tu
llegada
para que lo alimentes de una sola forma,
AMÁNDOLO.
Mientras yo, espero la hora para salir a
buscarte…
¡TE AMO!
No hay comentarios:
Publicar un comentario