Ha llegado el tiempo.
He visto mi muerte, mi vida.
No me creen, me ignoran.
Cuando este
en la caja, no me lloren
Rían,
tomen, no estén tristes
Pero si arrepiéntanse
de no haber escuchado
Ahora ya
es tarde.
Solo queda
reír y tomar, pero tomen
Tomen mezcal,
tomen tequila pero
Tómenlo como
se los estoy escribiendo ahora,
derecho.
Vayan y
compren las botellas
Que ya no
pudimos comprar
No midan
en gastos, esta es nuestra última.
Ahora que
ya no vivo todo es raro.
Raro,
pero todo fue predecible.
Todos
aquí presente, alrededor de mi caja
Mi
familia y amigos haciéndome guardia.
Lloren,
griten, emborráchense, rían
Después
de todo, es mi funeral, les doy permiso.
Les
parece extraño
Que lean
esto que les escribí
Ya ven,
estaba tan loco
que...
Escribí mi muerte.
Amen.
Mi vida
fue rara, pues hice cosas que nunca creí hacer
Nunca
imagine escribir poesía, escribir sobre el ayer, pretérito
Hoy aquí,
que ya no estoy, recuerden cuando lloramos, reímos,
Tomamos… poesía. La poesía nos tomó.
Me consumió.
Ahora que
no estoy aquí
¿Cuánta
ausencia cuesta volver a vernos?
Nos costo
la vida habernos ignorado
Y como
dice en los rosarios que me cantaran:
Hay que
morir… para vivir.
Pongan música
Saben que
el silencio me ha matado, me mato.
Lloren,
pero canten, canten.
La muerte
es, la única verdad absoluta.
Ahora que
estoy en silencio
Mas me
entienden, vida, muerte.
Absoluta vida.
Absoluta muerte.
Hay que
morir para vivir.
Tuve personas
que no merecía
Y la
mejor de ellas, quizá
No este aquí.
Dulce vida.
Lo mejor
de mi vida
De la
vida que tuve.
Ahora que
no estoy aquí
¿Cuánta
ausencia cuesta volver a vernos?
Me costó
la vida habernos ignorado.
Estos versos nos salieron caros.
LOS AMO.
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